Por qué cambiamos de marca: una nota de los fundadores
Cuando fundamos Messina Hembry allá por 2012, el objetivo era simple: hacer que la compra de segunda mano fuera más fácil. En ese momento, sus opciones se limitaban a excavar entre los rieles de Brick Lane o encontrar su tienda benéfica local. Queríamos romper con la idea de que los buenos artículos de segunda mano eran sólo para aquellos que sabían “dónde buscar”, así que lanzamos nuestra tienda en línea y la abrimos a todos.
Ese fue nuestro primer capítulo.
Más de diez años después, el panorama de la segunda mano se ha disparado. Es más ruidoso, más rápido y más ocupado. Lo que solía ser un puñado de tiendas vintage es ahora una industria global. Y si bien el acceso ya no es el problema, lo que se ha perdido es la apreciación y el valor detrás de la segunda mano, lo que significa para la sociedad, la cultura y las personas que la usan.
Nunca hemos considerado la segunda mano como la segunda mejor opción. Las prendas con historia tienen poder, Por eso hemos pasado una década buscando, procesando y autenticando ropa. Los devolvemos a la vida y restauramos el valor de algo que de otro modo se perdería. Y este cambio de marca es nuestra forma de decir: la segunda mano vale.
No solo vendemos ropa, la preservamos, la reformulamos y la volvemos a poner en circulación porque las grandes piezas no deberían desaparecer en el ático o en el vertedero de alguien. Deberían seguir viviendo.
El nuevo Messina Hembry se basa en esta idea: no hemos cambiado lo que hacemos, simplemente hemos aclarado por qué lo hacemos.
Ya sea que haya estado con nosotros desde los primeros días o nos haya descubierto la semana pasada, se lo agradecemos. Este cambio de marca no se trata sólo de una nueva apariencia, se trata del futuro que queremos construir juntos.
Un futuro donde la ropa estupenda nunca se desperdicia.
Un futuro donde un archivo de piezas restauradas permanezca abierto a todos.
Porque no somos una casa de moda, somos una casa de moda.
josh y zac
Fundadores, Messina Hembry